Sigue la pista: New Jack Swing, la nobleza vuelve a Harlem

Acompáñanos a explorar el New Jack Swing, esa aventura del R&B a finales de los ochenta con técnicas de Hip-Hop y Pop que aterrizaría más adelante en las aguas del Neo-Soul

Escribir sobre el significado de un sonido per se es como cantar sobre arquitectura, crear una especie de historia artificial alrededor de una interpretación. En pocas palabras: narrativa; sin embargo, nos ayuda a imaginar y desandar caminos de influencias de un artista sin necesidad de un marco teórico musical demasiado rígido así como a descubrir maravillosos artistas. Hay una manera de conectar a un Michael Jackson pantocrátor que manda a casa a su productor en la mitad de una grabación, con el arrebato de un Prince que se divierte lanzándole huevos a su propio telonero. Artistas como Bruno Mars que son como constelaciones, un conglomerado de grandes influencias que valdría la pena recorrer individualmente. En una imagen rocambolesca pensamos titular este artículo como “Bruno Mars a las puertas del cielo”, para hablar del influjo confeso que ha tenido de los reyes, reinas, príncipes y otros nobles del Pop. Durante su carrera le han comparado con varios de ellos: Elvis, Little Richard, Chuck Berry, Prince, James Brown, son sus influencias evidentes y autoproclamadas, aunque, ninguna, cabe decir, como la de Michael Jackson.

O quizás preferimos hablar de “Bruno Mars y la redención de las ánimas del Purgatorio” (titulazo) para referirnos a otros artistas, menos conocidos universalmente y que la música de Mars les ha devuelto algo de la relevancia que se merecen. Ese es el caso que nos atañe con “Finesse”. En este tema se entrelazan ambos planos, cielo y tierra, cultura y pop, quizás por eso le acusan de “apropiación cultural” ¿No le consideran digno un digno exponente por ser hawaiano? ¿Quizás toca terminaciones nerviosas de antiguos conflictos no resueltos? Sin duda, materia para otro artículo, básicamente todos los hits de Pop del 1996 al 2000 serían refritos infinitos del New Jack Swing alejándose del componente “Harlem”.

“Finesse” recrea el “New Jack Swing” en su ultra exitoso tercer disco 24K Magic (2016) aunque había pasado un poco desapercibida. La verdadera explosión mundial de la canción no sucede sino hasta el lanzamiento como quinto sencillo en junio de 2018, en un Remix y colaboración con Cardi B. El añadido de la rapera, sin duda, era el detalle clave que le faltaba a la canción. A primera vista parece ser una celebración de principio a fin, es un hit perfecto, demuestra una vez más la genialidad de Mars, el flow de Cardi también se basa en una idealización (¿apropiación?) de los noventa afroamericanos.

Hace 30 años un grupo de jóvenes productores con extraordinario talento inventó un estilo fresco, efervescente que, en retrospectiva parece haber sido sepultado nada menos que por su extrema popularidad. ¿Cómo es que nos planteamos semejante idea romántica si estamos hablando de Pop? ¿No es acaso el capitalismo hecho música por excelencia? No es tan sencillo y ramplón. En gran medida, el factor novedoso y fresco del New Jack Swing no venía del Pop a secas al que el mercado se había amoldado sino de una mezcla particular surgida de jam sessions y beats (no en vano “jam” y “beat” son casi un lugar común en las letras del estilo). R&B, Funk, Soul, algo de “Smooth Jazz” pero, sobre todo, de Hip Hop se entrelazan inteligentemente para sonar rompedor y descarado.

El Hip Hop, para entonces, aún luchaba por tener su propio espacio e identidad mientras se establecía como un género rentable (hoy es prácticamente en el núcleo del mercado). El New Jack Swing hereda su autenticidad. La introducción de cajas de ritmos con patrones sincopados, elementos rítmicos con mucho swing, bajos sintetizados, samples, “orchestra hits” del Synth Pop, o del Electro-Hip hop de Africa Bambaataa “Planet Rock” (1982), una caja super procesada y seca con reverb corta, prácticamente “in your face” le dan carácter, pero crea un sonido más propio del rap y empapa de esa aura genuina al anticuado R&B en una especie de torbellino de extreme makeover de manos de productores quizás demasiado avanzados para su época. Y decimos avanzados porque hoy la idea de un Hip Hop-Pop es tan normal que ni siquiera nos paramos a pensar que en ese entonces, la sobreexplotación de este matrimonio fue capaz de terminar con la carrera de los artistas. Pero volvamos a Bruno.

“Finesse” comienza una caja sampleada que se repite mecánicamente, parecida a la especie de fill que inicia “Poison” (1990) del grupo Bell Biv DeVoe, producida por Dr. Freeze.

Desde los primeros segundos se declara lo que viene: una recreación-homenaje de un recuerdo idealizado y colorido de los 90. Con extraordinario criterio se fusionan sonoridades que van del grupo Guy (1988) de Teddy Riley, pasando por “My Prerogative” (1988) de Bobby Brown a “Remember the Time” (1992) de Michael Jackson. Estos elementos los veremos a lo largo de toda la trayectoria del New Jack Swing: intros de cajas repetitivas (probablemente lanzadas desde un sampler SP-1200), acordes de jazzeros (en cuerdas o en sintetizadores), líneas de bajo funky sintetizadas, cromatismos por todas partes, voces Soul mezcladas con Rap, armonías R&B, hits de orquesta manipulados ya sea de cuerdas o de vientos (funky), y mucho groove.

Atención al bajo funky, el bajo de Finesse es casi una recreación de este.

En “Finesse” hay una especie de órgano Hammond haciendo exactamente el mismo acompañamiento apuntillado a contratiempo que en “Remember the Time”. Luego, en el pre-coro, incluso aparece una especie de Synth Pad bajo el órgano, bajo y orchestra hits afinados que equivale a las cuerdas sintetizadas que suenan en “Remember the Time”:

Estos elementos, así como la apertura al Rap (en la versión Remix de “Finesse”) fueron los mismos que modernizaron el R&B en los años ochenta y lo hicieron más flexible a nuevas influencias. Aunque no se suele relacionar demasiado en lo que tiene que ver con el New Jack Swing, ciertos grupos de Funk ya habían preparado el terreno en lo tocante a los arreglos que este género hará suyos, pero hablaremos de ello más adelante.

Teddy Riley en la revista Village Voice donde se bautiza al estilo

El vídeo de la canción funciona de la misma manera, concatena estereotipos visuales de la misma era, concretamente inspirados en el programa In Living Color (1990-1994), enmarcado en el humor afroamericano visto desde una perspectiva cruda y real. Si miramos a fondo, desde su origen, aunque predominan la comedia y los colores en apariencia, su fuerte arraigo al problema de la fuerte desigualdad social no lo hacen un estilo superfluo. Quizás esta sea la razón por la que Barry Michael Cooper (quien acuña el término “New Jack Swing”) en el diario The Village Voice, hace un paralelismo entre lo que fue el Jazz en los años treinta como una especie de banda sonora de la criminalidad rampante con la situación de Harlem de entonces. Según Gonzalo Oyá:

Si en los 30 la banda sonora del ghetto era el Jazz, a finales de los 80, lo era el New Jack Swing. No será casualidad que unos pocos años más tarde él mismo sea el encargado de contar esta historia en forma de película, a través de un guión cinematográfico que todos conocéremos bajo el título de New Jack City

De Harlem en crack al cine y la tele

El mismo Cooper más tarde se convertirá en guionista de la película New Jack City (1991), que refleja la “epidemia” del consumo de crack de cocaína en Harlem. El New Jack Swing, como no podía ser de otra forma, lo crea un chico del mismo barrio que se vivía cerca del Teatro Apollo llamado Teddy Riley. Desde pequeño debió haber visto pasar por el famoso recinto a la más exquisita gama músicos en su mayoría afroamericanos, ante un público implacable. El propio Bruno Mars en 2017 tocará en este escenario con miedo, pues, según él mismo confesó, podían haberle abucheado.

Terry Riley era un niño prodigio, comenzó a tocar la batería a los 3 años y pasó gran parte de su juventud en servicios para iglesias del barrio de fuerte tradición Gospel y el famoso club “The Rooftop” de su tío, que le permitió pulir sus habilidades en directo. A los 14 años ya había conocido a un productor de disco venido a menos que le guía y le ayuda a formar su primera banda. No eran tiempos fáciles en Harlem, a pesar de que su tío intenta que no pase demasiado tiempo en la calle y encuentre refugio en la música, a los 16 años le pillan vendiendo droga. A los 18 ya estaba produciendo su primer disco, el álbum de un rapero llamado Kool Moo Dee’, desde hacía mucho antes que Riley hacía beats para raperos, donde mezclaba su interesante influencia vital con el Hip-Hop. A los 20 años produce lo que se conoce como la primera canción de New Jack Swing en llegar al número 1 de las listas de éxitos de R&B:

“I Want Her” (1987) – Keith Sweat (Teddy Riley)

Mientras su sonido se perfilaba, Riley formó otro grupo: Guy. Al escucharlo podemos encontrar en bruto básicamente todo el espíritu de su trabajo posterior. De aquí en adelante no solo explotará su popularidad sino que, como sucede en estos casos, sus ideas comienzan a dejar de pertenecerle para formar parte del legado de la música y de los tiempos. El sonido que había creado en las calles de su barrio mezclando su precisa atención a los detalles de los músicos que admiraba se convierte en un recurso expresivo muy popular. A parte de New Jack City, el New Jack Swing invade el cine en películas como Ghostbusters II (1989) y la televisión en series como In Living Color o sitcoms como The Fresh Prince of Bel-Air (1990-1996) abriendo un espacio claro.

El soundtrack de Ghostbusters II trae un nuevo hit de Bobby Brown: “On Our Own”. Desde el boom que significó el álbum Don’t Be Cruel (1988) producido por Teddy Riley, Brown se estaba convirtiendo en un claro contendiente en el mundo del Pop, la reacción del público ante sus movimientos, su personalidad descarada y, sobre todo, su sonido. ¿Soñaría Brown con destronar a Michael Jackson en algún momento? Para Michael no habían razones para preocuparse, toda esta tendencia formaba parte de un desarrollo musical que no le pertenecía a estos chicos, tenía antecedentes.

En la misma banda sonora, un track después, aparece una pareja de productores, Jimmy Jam y Terry Lewis, mucho antes que nuestro chico Riley ya habían trabajado en el mismo sonido así que la inclusión de “Supernatural” del grupo New Edition (con miembros de Bell Biv DeVoe, ¿recuerdas “Poison”?) no es casual. De hecho, lo habían dejado bastante claro en un importante álbum que produjeron en 1986. Michael sabía, pues fue en un disco de su hermana.

Efectivamente, Riley lo sabía, como fan de grupos como The Gap Band (interesante escuchar la complejidad de los acordes de “L’il Red Funkin Hood” y el hook del coro para tener una epifanía del Pop de los siguientes 30 años), George Clinton y The Jackson 5, parece natural que conociese el trabajo de The Time, teloneros de Prince. No solo esto, sino la dupla de productores que surgió de aquel grupo. Volvamos a principios de los ochenta. Aunque The Time no tocó en su propio disco debut porque tocó Prince todos los instrumentos, los músicos de la banda eran de un extraordinario talento poco reconocido por el futuro autor de Purple Rain.

Los inicios de The Time fueron tumultuosos, tuvieron problemas con la banda Prince, y en un intento de rebelión las cosas no acabaron bien. El vocalista Morris Day pagaba los destrozos. Bajista y teclista quizás hartos de que no se reconociera su valía acabaron renunciando al grupo para, en un giro del destino, convertirse en los megaproductores que sentaron las bases fundacionales que luego Teddy Riley recopilará para erigirse como el creador del New Jack Swing. ¿Tendría que ver con la desmesura que mostró Prince contra ellos? Nuevamente, el hilo que conecta todo parece estar ligado con los reyes.

The Time. Foto en este increíble hilo: https://twitter.com/naima/status/1248335375090757635

¿Por qué Prince tiró huevos a su propio telonero?

A principios de los ochenta, Prince tenía una cláusula en su contrato con Warner Brothers que le permitía reclutar los músicos que quisiera para formar una banda. En un arrebato emprendedor, inspirado, dicen, por la película The Idolmaker (1980) se vino arriba con la cláusula y decidió formar una banda que le acompañase como telonera, pero que además pudiera utilizar para explorar otras ideas sin tener que hacerlo con su nombre ni el de su propia banda. Así trajo a sus dominios antiguos miembros de otro grupo llamado Flyte Tyme, donde tocaban los futuros productores de Janet Jackson: Jimmy Jam y Terry Lewis.

El grupo ya tenía su propia personalidad, estilo y talento, y aunque sonaba bien cuando acudieron al llamado del vocalista Morris Day (amigo de Prince). Su disco debut The Time (1980) estaba grabado para cuando llegaron, Prince había tocado todos los instrumentos e incluso le había indicado al vocalista, nota a nota, lo que debía cantar. No parecía haber demasiada democracia en este proyecto, más bien era una excusa de Prince de tener un side project de alta calidad. Los primeros años no son fáciles y se forman las rencillas entre la banda de Prince y The Time. A pesar de todo, consiguen éxitos como “777-9311” (1982) con los que se pavonean ante el público, hasta que durante un concierto del Controversy Tour, la banda de Morris Day (y Jimmy Jam y Terry Lewis) pretende lucirse y dejar en ridículo a Prince y su grupo. Quizás tenían con qué, pero este acto de hibris contra Prince ciertamente tendrá sus consecuencias.

En pleno concierto de The Time, Prince comenzó a lanzar huevos a la banda. Al terminar la presentación, entre risas de Prince y burlas de su grupo, les advirtió que solo él tenía derecho a haber hecho aquello, al fin y al cabo, él era el jefe. La cosa se puso fea, todo acabó en una guerra de comida. Aunque quien pagó los platos rotos del incidente fue el vocalista Morris Day, Jimmy Jam y Terry Lewis comenzaron a independizarse poco a poco y a producir álbumes de otros artistas, repletos de creatividad se caracterizaban por utilizar la caja de ritmos de síntesis analógica Roland TR-808 en sus producciones. Ese mismo año una tormenta de nieve les impidió llegar un concierto en San Antonio por lo que Prince les despide a ambos (él alegaría luego que fue una sugerencia). Ya libres, ambos músicos crean la obra fundacional del New Jack Swing sin saberlo y antes de tiempo: Control (1986) de Janet Jackson. Juzgad por vosotros mismos:

Janet Jackson con Jimmy Jam y Terry Lewis en 1987
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Pleitesía de Bruno a Janet en los Billboard 2018

Control es el tercer álbum de estudio de Janet, lanzado por A&M Records. Las manos y oídos de Jimmy Jam y Terry Lewis dieron como resultado un sonido tan poco convencional y a la vez tan repleto de personalidad como este. Fusionaron R&B, pusieron a Janet a rapear, inyectaron líneas de bajo funk, disco y percusión sintetizada que llevaron a Jackson, a Jam y a Lewis a ser reconocidos como importantes innovadores del R&B contemporáneo. El álbum fue una impronta comercial que le permitió a Jackson hacer la transición al mercado de la música Pop. Control es, sin duda, uno de los álbumes más destacados de la década de 1980 y la música contemporánea.

Remember The Time? Dangerous: Un listón peligroso

Cuando Riley lanzó su primer disco con su banda Guy (1988) sentando las bases del próximo fenómeno no sabía que esto le conduciría a Michael Jackson. Michael, por su parte, se encontraba en la cima del mundo con Bad (1987), producido por el Dios Quincy Jones, y estaba en su primera gira a nivel mundial que culminará en 1989. Como hemos visto, el nuevo sonido parecía estar lejos de pasar de moda, al contrario, estaba literalmente en todas partes, así que lo más natural hubiera sido que Jackson se adhiriera automáticamente a él en su próximo disco, pero quizás estaba demasiado ocupado como para tenerlo en cuenta (también hizo Moonwalker durante estos años). Sin embargo, la producción de su próximo LP (Dangerous) ya iba casi a mitad de camino cuando el rey finalmente se dió cuenta de aquello. Cuenta la leyenda que Michael pidió el consejo de Quincy Jones al respecto y éste le recomendó trabajar con ese joven de apenas 24 años que había inventado el estilo. De un día para otro Jackson tira a la basura el trabajo Bryan Loren y llama a Teddy Riley y lo demás es historia.

Cuando Michael y Teddy estuvieron cara a cara trabajando juntos el rey del pop le confesó que estaba obsesionado (como nosotros) con esta canción “Spend The Night”. Michael quería la misma fuerza.

Comparemos con “Why You Wanna Trip On Me”. Donde, por cierto, podemos oír al propio Teddy Riley tocar la guitarra acústica.

Y es que la misma canción se comprueba la evidente la relación entre la producción de Riley con la de Jimmy Jam y Terry Lewis (¿Retroalimentación?). La figura que hace la voz en la estrofa de esta canción es prácticamente idéntica a la de “Why you Wanna Trip on Me”

“Rub You The Right Way” (1990) (Jimmy Jam & Terry Lewis)

Hay otra canción no solo nos recuerda mucho a la anterior sino que inaugura sonoridades que se explorarán hasta principios de los 00 en el pop. “You Can Call Me Crazy”:

Otro “Jam” exitoso de Riley:

Michael Jackson y Terry Riley

Dangerous (1991) de Michael Jackson se convierte en el álbum de New Jack Swing más vendido hasta la fecha pero, según Gonzalo Oyá, significará “cavar su propia tumba” pues el éxito desmesurado que tiene el disco del rey del Pop hace que sea imposible superar. Otros grandes discos salen antes y después que valdría la pena destacar. También sucede otra curiosidad, hasta ahora los exponentes del estilo siempre habían sido afroamericanos, después de la “popificación” el nexo con los artistas negros y su identidad parece cada vez menos necesaria y, con ello, su carácter revolucionario.

Me gusta observar este hecho como una bifurcación en dos aceras distintas, por un lado, pero en lugar de desaparecer, creo que este espíritu no muere sino que acaba mutando. Encuentro un nexo con el futuro de la identidad Hip Hop en la película New Jack City (1991): Ice-T. Este rapero ya es de vital importancia en el Gangsta Rap de la costa oeste cuando decide actuar en esta película ambientada en Harlem. Con el descenso del New Jack como recurso del Hip Hop asciende del G-Funk, descendiente directo de Gangsta Rap, así que, de alguna manera, se pasan el testigo de lo cool ante la presencia de Ice-T. Hay un parecido entre lo despreocupado del New Jack Swing con la evasión recreativa del G-Funk. Pero, las cosas como son, The Chronic (1992) hará a Dr. Dre destacarse mediante el uso genial de la musicalidad llevando al Hip Hop a un nuevo nivel de madurez en lo que respecta a arreglos y orquestación: sintetizadores, cajas de ritmos e instrumentación real prevalecen sobre el sampling.

La otra cara (más white) vendrá a ser el Pop Mainstream. Desde Control de Janet el destino de estos elementos parecían predestinados a perdurar en el gran público. Varios elementos del New Jack Swing son absorbidos y/o reinterpretados sin disimular demasiado por una multitud de artistas, curiosamente los artistas negros que antes fueron conocidos por ser exponentes del estilo se quedan sin trabajo y aún hoy impresiona el olvido en el que han caído. No obstante, las producciones de las boy bands, durante el resto de la década siguen utilizando elementos sin hacer demasiada referencia a lo que fue el estilo (“¿El New Jack Swing se blanquea como MJ?”, otro espectacular título tan rimbombante como engañoso), lo cierto es que el legado de Riley no se perdió, de alguna manera siguió estando en la cima del éxito, también hay una especie de “paso de testigo” de Riley a nuevos reyes: los productores suecos encabezados por Max Martin (nadie acumula más número 1 que él), Denniz Pop, Kristian Lundin, hasta entrado el siglo XXI con el más avanzado pupilo americano de Martin, Lukasz Gottwald (Dr. Luke) y con él la decadencia de las boy bands. ¿Podría decirse que los grupos de New Jack Swing precursores de las boy bands en la modalidad pop puro de los 90? muchos temas quisiéramos explorar y se nos hace largo para un artículo. Sin duda, desde Teddy Riley, Jimmy Jam y Terry Lewis, el Pop fue más una mezcla de R&B, Soul, pinceladas Hip-Hop y Funk, más Dance-pop que nunca. Veamos esta evolución (entre paréntesis los productores):

“Ain’t 2 Proud 2 Beg”(1992) – TLC (Dallas Austin)

“Erotica” (1992) – Madonna (Madonna, Shep Pettibone)

“Dirty Dawg” (1993) – New Kids on The Block (Teddy Riley forma parte de los productores del álbum)

“Booti Call” (1994) – Blackstreet (Teddy Riley, con su nuevo grupo)

“We’ve Got It Going On” (1996) – Backstreet Boys (Max Martin) Claro calco del estribillo de “My Prerogative” de Bobby Brown.

“I Want You Back” (1997) – *NSYNC (Max Martin) ¿Reminiscencias “Spend the Night” de Guy?

“Blood On The Dance Floor” (1997) – Michael Jackson (MJ, Teddy Riley, de las últimas canciones de New Jack Swing puro antes de caer en el olvido)

“Bye Bye Bye” (2000) – *Nsync (No es New Jack Swing pero la cadencia recuerda a “Don’t Clap… Just Dance” de Guy)

Claro que sí, Riley seguía por ahí: “Just Got Paid” (2000) – *Nsync (Teddy Riley, cover de otro hit suyo de 1987)

2000-2018 ¿el New Jack cae en el olvido?

“My Prerogative” (Cover, 2004) – Britney Spears (Bloodshy & Avant)

La vuelta: “Finesse (remix Ft. Cardi B)” (2018) – Bruno Mars (The Smeezingtons, The Stereotypes) (Aunque Cardi sea del Bronx). Es el Rap de Cardi lo que le devuelve a este género algo de su brillo original.

“Would You Mind” (2017) – PREETYMUCH (Ilya, otro gran pupilo-compañero de Max Martin, en el intento de boy band revival de Simon Cowel, en la guisa de One Direction)

Curiosidad: Backstreet Boys en su DNA Tour 2019-2020. De pronto comienza a sonar el sample del intro de “Poison”

La joya de la corona

Bruno Mars toca junto a The Time en un espectacular homenaje a Prince en los premios Grammy 2017 y en septiembre de ese año finalmente se presenta con éxito rotundo en el teatro Apollo. Parece una especie de cierre pero en realidad significó una vuelta a los escenarios de muchos artistas de aquellos tiempos. La sala Apollo en 2018 los presentó bajo -muy apropiados- títulos nobiliarios y con el siguiente texto con el que concluimos:

Únase a nosotros mientras celebramos los 30 años del innovador sonido New Jack Swing. Esta noche especial no solo servirá como un regreso a casa para los nativos de Harlem, Teddy Riley y Keith Sweat, sino también como una celebración del innovador subgénero creado en las icónicas calles de Harlem. Con los pioneros de New Jack Guy, Blackstreet, Doug E. Fresh, Kool Moe Dee. The Kings & Queens of New Jack Swing será una experiencia que subraya el legado de Harlem como epicentro cultural para la innovación y la creatividad. En su papel como la joya de la corona de Harlem, el Apolo será el recinto idóneo dirigir celebraciones como estas.

El sonido del New Jack Swing ha tenido un resurgimiento desde que la superestrella Bruno Mars lo incorporara a su última obra 24K Magic y mencionara a Riley como una influencia importante en la realización de ese álbum.

Teddy Riley continúa produciendo y también realiza giras con sus dos grupos: Guy y Blackstreet, respectivamente.

Escucha nuestra Playlist de New Jack Swing en Spotify:

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