Charlie Kaufman en la juventud

Charlie Kaufman

Charlie Kaufman at Fantastic Fest 2015. (Foto: Anna Hanks)

Charlie Kaufman, nació en New York el año de 1958 y creció en una familia judía en la Costa Este de los Estados Unidos. Asistió hasta el aburrimiento a la Universidad de Boston, pues la odiaba, hasta que logró ser transferido a la Universidad de Nueva York a la escuela de cine. Durante sus años de estancia, fue muy activo con respecto a la escritura y la actuación. Junto a su amigo Paul Proch, escribió varias obras y relatos a cuatro manos. Pero, sobre todo, Charlie era aficionado a la lectura. Desde muy joven, la ciencia ficción se convirtió en su género preferido, disfrutaba con Phillip K. Dick y el humor negro de Kurt Vonnegut; Kafka y Kerouac también fueron influencias importantes en el camino. Como buen estudiante que era, en la cátedra de interpretación, era aplicado en piezas centrales de la historia del teatro universal de grandes autores, Shakespeare, Chéjov o Pirandello fueron algunos de ellos, sin embargo, siempre pensó que, a final de cuentas, se dedicaría a la comedia: Woody Allen, Lenny Bruce y los hermanos Marx dejaron una huella importante de su vida.

En todo caso, Charlie era un chico más bien tímido y reservado. Luego de la universidad, durante la década de 1980, consiguió trabajos menores como empleado del departamento de circulación de un periódico con eventuales colaboraciones en paralelo, escribiendo guiones para televisión, de nuevo con su amigo Paul Proch. Finalmente, en 1991, decide mudarse a los Ángeles para dar un dar un vuelco a su vida, aunque, como la historiografía ha comprobado hasta la saciedad con tantos otros ilusos, sin que nada le asegurase encontraría un trabajo de guionista y/o la televisión. De hecho, casi una década después, Kaufman seguía tratando de ser contratado sin tener éxito, pero había conseguido escribir algunos capítulos para series entre las cuales figuran: Get a Life, Ned and Stacey y The Dana Carvey Show, entre otras cosas.

Con un poco de fortuna, un guión que había estado pitcheando llamado Being John Malkovich llegó a las manos del propio Francis Ford Coppola (es lo que tiene trabajar en L.A.) y encendió cierto interés en el mítico director, esto hizo que el guión, llegase, a su vez, a quien para ese momento era su cuñado, un alocado y creativo director de videos musicales llamado Spike Jonze. Sucedieron unas cuantas reuniones y lo demás es historia. En 1999, a los 41 años, con una paciencia que poco después llegará a deslumbrarnos hasta límites inimaginables, logra el éxito con su primer guión importante, obtiene reconocimientos de alto nivel como el BAFTA y nominado para el premio de la Academia.

En 2003, después de tres películas más que sentarían las bases de su genialidad futura, su estilo e inquietudes personales, Kaufman fue elegido por la revista Premiere como uno de los cien hombres más poderosos de Hollywood, a lo que él respondería: “That’s very flattering, but not very realistic. I don’t have anywhere near that kind of power. No screenwriter does” (Arnold, 2003).  Su verdadero “tipo de poder”, va a estar ligado más bien al ámbito narrativo y he allí lo excepcional. Es por ello que Kaufman prefiere “no explicar sus películas” porque existen sólo en el momento en que el espectador la descifra. Creemos que esa visión es una de las partes más importantes de su proyecto estético. Más adelante volveremos a Kaufman por este mismo medio.

Referencia:

Arnold, W. (2003) A moment with… Charlie Kaufman. Seattlepi movies. Recuperado 1 agosto de 2010 de: http://www.seattlepi.com/movies/165373_Kaufman19.html.

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